Les propongo un ejercicio: asómense a través de una ventana, un balcón ó una abertura que les permita mirar una porción de nuestra ciudad desde lo alto. Observen la manzana en la cuál viven, trabajan ó simplemente están de paso.

¿Encuentran algo que les guste? ¿Que los motive a contemplar ese escenario urbano?

A partir de la nueva mirada en altura quedan en evidencia cientos de conjuntos inertes formados por techos, terrazas y patios, en su mayoría abandonados y vacíos. De la noche a la mañana estas caras grises pasaron se estar ocultas a convertirse en la quinta fachada y juegan un rol protagónico en la vida cotidiana de cientos de miradas.

¿Cómo podemos mejorar y revitalizar cada una de estas situaciones?

MIRADAS VECINAS es un proyecto que nace a partir de la reflexión sobre estos nuevos escenarios, tomando como objetivo principal mejorar la calidad visual interviniendo artísticamente cada terraza, patio y techumbre creando nuevos paisajes cromáticos utilizando colores vibrantes y formas orgánicas.

Como experiencia piloto se trabaja la terraza de una vivienda particular que compone junto a otras, el centro de una manzana. Ubicada en el área central de nuestra ciudad, en los últimos tres años atestiguó la construcción de al menos cuatro edificios en altura. La decisión de trabajarla artísticamente, la define como foco visual.

La idea fue recrear el pulmón de manzana que en algún momento ocupó ese lugar. Es así como una densa vegetación brota desde el interior en busca de la luz natural necesaria para su proceso de fotosíntesis. Se revitaliza el lugar pintando un pulmón cromático de 16 m², que se disfruta visualmente de cerca y de lejos.

Durante todo el tiempo que duró la intervención los vecinos y yo comprendimos lo importante que es estimular el sentido de la vista, en donde el juego entre formas y colores contrastan con el entorno a una escala que pueda apreciarse de cualquier punto de vista. La pintura no tiene un frente, ni un arriba ni un abajo. Fue pensada para ese lugar que recibe miradas desde los cuatro puntos cardinales.

Desde lo alto, las miradas vecinas perciben una nueva atmósfera, ahora son testigos de este nuevo paisaje urbano. Lo contemplan, durante el día y la noche y piensan en como será la nueva postal urbana cuando todo tome vida.

En nuestra ciudad existe una suficiente cantidad de terrazas que podemos utilizar para crear nuestro propio PAISAJE CROMATICO del cuál estar felices de tener para contemplar. Debe existir el deseo de propietarios y vecinos de revitalizar la manzana en donde viven y embellecer su lugar. No tengo dudas que esta iniciativa también va a lograr retomar el diálogo ameno entre los antiguos vecinos e integrar a los nuevos, quizás comentando la experiencia personal de cada uno al asomarse y descubrir desde su ventana la nueva postal. Mantener viva la esencia del barrio en donde el saludo entre personas es moneda corriente.

Idea, proyecto y ejecución:
Arq. Ana Di Tommaso
analaura.ditommaso@gmail.com